Ante la creciente laicidad de la
sociedad y el relativismo moral reinante, la formación se
convierte en necesaria para los cofrades como medio para
afianzar el testimonio público de Fé que se materializa a
nivel institucional en los distintos cultos, actos y
procesiones que se realizan durante todo el año y a nivel
personal en el día a día de cada hermano.
Actualmente en la Cofradía
funcionan tres grupos activos de formación, niños, jóvenes y
adultos, los cuales mantienen actividad continuada durante
el año.
También es función de la
Cofradía la formación y acogida de los nuevos cofrades en
sus dos primeros años de pertenencia a la hermandad.
En los tiempos fuertes del año
se completa la actividad de los grupos con charlas,
convivencias y otras actividades comunes.